Los niños son el futuro

Escuela-Infantil-Alfanhui-Guadalajara-Ayuntamiento_EDIIMA20161017_0592_19

La escuela infantil de Aguas Vivas, Alfanhuí, es una de las tres guarderías de titularidad pública que existen en la ciudad de Guadalajara. // Foto: eldiario.es

Por Borja Montero

La frase que encabeza estas líneas es una de esas afirmaciones de perogrullo. Nuestros hijos nos sobrevivirán y se convertirán en los presidentes, alcaldes y catedráticos universitarios del futuro; también los electricistas, dependientes y periodistas (si es que sigue existiendo tal cosa) de dentro de unas décadas. Hasta que llegue ese momento, ese relevo generacional, quedan aún muchos momentos de toda condición, algunos de ellos cotidianos y burocráticos, como la solicitud de plaza en las escuelas infantiles públicas, cuyo plazo está abierto estos días (en el caso de las municipales, hasta el 15 de mayo; para las regionales, hasta este viernes).

El asunto de la educación infantil no ha terminado de abordarse con seriedad en este país y, por ende, en nuestra región y nuestra provincia. Hasta hace no muchos años, estos centros no eran más que guarderías, lugares en los que “guardar” a los niños mientras sus padres trabajaban y hasta que comenzaban el colegio “de verdad”. La tendencia de corrección política de nuestros días hizo que el nombre se cambiara a centros de atención a la infancia (CAI), un nombre que, a pesar de ser mucho más biensonante, tampoco aportaba mucho en lo que a su contenido. Daba la sensación de que únicamente se “atendía” a los niños. Sin embargo, se ha demostrado que la introducción de los más pequeños en algún ambiente de socialización y rutina antes de su paso definitivo a la educación reglada, por lo que se ha decidido darles el nombre de escuelas infantiles, integrándolas como un primer ciclo voluntario de la educación infantil que sí es universal y obligatoria a partir de los 3 años.

El cambio de concepto debe llevar, pues, a una reflexión más profunda (y, dependiendo de las conclusiones a las que se llegue, económicamente más cara). Actualmente, estas escuelas infantiles dan servicio a niños de 0 a 3 años y los padres, dependiendo de sus necesidades, deciden la edad de ingreso y las horas de estancia del alumno en los centros. Sin embargo, los pediatras normalmente recomiendan que durante los primeros meses de vida, incluso más de un año, los bebés deben permanecer dentro de núcleo familiar, por lo que uno de los elementos del debate debería ser la edad mínima de matriculación en las guarderías. Quizás el servicio de 0 años debería eliminarse, a lo que deberían acompañar, evidentemente, medidas de conciliación tales como la ampliación de las bajas de maternidad y paternidad y la posibilidad de alternarlas con el fin de prolongar el cuidado directo de los padres a sus hijos. Ya a partir del año de edad, las capacidades del niño para el aprendizaje y la socialización son mayores, por lo que las clases de la escuela infantil empezarán a ser más productivas para el desarrollo del menor, por lo que se debería tomar la decisión acerca de si ese nivel de desarrollo es el adecuado para entrar en ambientes educativo o si, incluso, la educación a partir de estas edades debería ser también obligatoria. Y ya que se plantea, por primera vez en esta discusión, el bienestar y la educación de los niños, quizás este ciclo formativo también debería contar con unos objetivos educativos que, sin ser tan rígidos como los de los cursos reglados, sí justifiquen su calificación educativa. Son unos cuantos los temas a tratar en esta materia…

Pero quizás lo más interesante del debate tenga que ver con la prestación del servicio. Hace muchos años que en estas tierras se escuchó aquello de la gratuidad de la educación de 0 a 3 años para todo el mundo. Si efectivamente se considera educación, parecería lógico que ésta tendiera a ser gratuita o, al menos, lo menos gravosa posible para los beneficiarios. Esto podría solucionarse dotando a cada ciudad de las plazas suficientes en centros de titularidad pública. Actualmente, en la ciudad de Guadalajara hay una escuela infantil de la Junta de Comunidades (la otra que existe en la provincia está en Azuqueca de Henares) y dos del Ayuntamiento de la capital, a pesar de que esta competencia no le correspondería oficialmente. Parece que la oferta de plazas públicas no es suficiente, ni en Guadalajara ni en ningún lugar del mundo, al menos que yo conozca, y en ningún caso estas son gratuitas, por lo que el principio constitucional de la universalización de la educación no se cumple en este rango de edad.

Quedan, pues, cambios de actitud y filosofía, tanto en las administración como en los trabajadores de estas escuelas o en los padres, para hacer la educación infantil lo más beneficiosa posible para los niños, que son quienes realmente son prestatarios de este servicio.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s