Vendimia 2022, entre vino, viñedos y ayudas públicas

Por Gloria Magro.

13870796359576113124

Foto: D.O. Mondéjar para Facebook.

El olor, dulzón y con ese punto terroso tan característico, se percibe claramente al cruzar Mondéjar (2745 hab.) por al carretera provincial Gu-217. Huele a fermento y a mosto, al aroma que deja la uva al ser prensada. A dos semanas del inicio de la vendimia, en la Cooperativa Vinícola Santa María Magdalena las cifras de recogida apuntan a que la cosecha en la principal zona productora de vino de Guadalajara será al menos un treinta por ciento mayor que en 2022. Antes de que acabe el año sus botellas estarán en el mercado.

Las lluvias de primavera seguidas de las elevadísimas temperaturas de este pasado verano han potenciado la calidad ya singularmente alta de la uva en la D.O. Mondéjar, que agrupa a veinte pueblos de éste entorno, donde se cultivan 2.000 hectáreas de viñedos de distintas variedades de uva tinta: cencibel, tempranillo y syrah en su mayoría. La meteorología extrema también ha hecho que se incremente la cantidad de uva que se está recogiendo este año. Se prevé que la campaña de vendimia en esta comarca del sur de la provincia se prolongue al menos un par de semanas más, a falta de saber cuando estará en su punto óptimo para su recogida la uva blanca, que de momento se está haciendo esperar.

Lo cierto es que tradicionalmente no se comenzaba a vendimiar hasta mediados de octubre así que la campaña va muy adelantada. Después de la uva vendrá la recogida de la aceituna, siguiendo el calendario agrícola en una zona de pequeños agricultores donde las hectáreas dedicadas a las viñas van en retroceso, según reconocen los propios lugareños, y su cultivo es residual y complementario al cereal de secano, la almendra y un recién llegado, los pistachos. Aún así, las bodegas y los negocios ligados al comercio del vino se alinean a lo largo de la travesía urbana de Mondéjar, dejando patente que éste es el corazón del sector vitivinícola de Guadalajara, aunque las consecuencias de la pandemia también se hayan dejado sentir aquí y alguna bodega haya cerrado sus puertas.

Nada de esto es perceptible estos días y el trasiego de tractores con su carga de uva es constante. En la Cooperativa Santa María Magdalena, que cuenta con mas de cuatrocientos socios, la actividad es frenética y las instalaciones funcionan a pleno rendimiento. Este año han incorporado un refractómetro, un aparato de precisión que una vez la carga llega a las instalaciones mide en el mismo remolque el PH y el grado de alcohol, permitiendo tanto al productor como a la cooperativa identificar y controlar de forma inmediata la calidad de la uva procedente de cada viña. Y también conocer su valor. El aparato, con un coste de 60 mil euros, se ha incorporado mediante una subvención de 25 mil euros a cargo de la convocatoria de 2022 para pymes y emprendedores gestionada a través de ADASUR,  la Asociación para el Desarrollo Local de la Alcarria Sur de Guadalajara, y supone un avance tecnológico imprescindible en unas instalaciones a las que, por citar solo un dato, en los últimos tres días han llegado y se han procesado 700 mil kilos de uva.

A primera hora de la mañana van llegando los remolques con la uva recién recogida. Allí es pesada, medido su ph y graduación en un solo paso y a continuación volcada en un sinfín, donde se despalilla, estruja, se separa el escobajo y se obtiene el jugo que va al jaraíz, el término árabe que denomina su lugar de almacenamiento. A partir de ahí, el proceso queda en manos del enólogo de la planta, José Luis Galán Fernández-Sacristán, procedente de Valdepeñas e incorporado a la cooperativa la pasada primavera. Galán cuenta con amplia experiencia en bodegas D.O. La Mancha y es autor del famoso vino, «989 de altura», de la Bodega Marqués de Yébenes, de Los Yébenes (Toledo). Como experto valora la calidad de estos suelos secos tradicionalmente ligados a la producción de caldos, así como el valor añadido que confiere la edad a las viñas, algunas de ellas centenarias. Su mano se notará ya en la producción de este año.

Con él y con el presidente de la cooperativa, Victoriano González Ramiro, charlamos acerca del presente y el futuro del sector mientras recorremos las instalaciones. En 2017 y a través también de una ayuda para pequeñas empresas gestionada por ADASUR adquirieron una filtradora que sustituyó a los métodos tradicionales de filtrado del vino, lo que explican ha aumentado la calidad de la producción a la vez que se facilita el proceso de elaboración. La bodega lleva en constante renovación desde que en 1999 se procedió a su ampliación. En 2010 se mejoró el embotellado y se introdujo el sistema bag in box de 5 litros en sustitución de la antigua garrafa de vino, aunque también se sigue comercializando. Se trata de un envase formado por una caja y una bolsa interior que impide la oxidación del líquido y que mediante un pequeño grifo incorporado permite dosificar la salida del vino y su aprovechamiento hasta tres meses después de abierto.

Esta nueva presentación del producto eleva la percepción de calidad que tiene el cliente, aunque en la cooperativa tienen claro que producen vino de mesa, parte del cual se comercializa a granel, aunque también elaboran etiquetas propias, los vinos tintos Viña Alabrado (tempranillo, cabernet y syrah, envejecido en roble), Jardinillo (tempranillo crianza, tempranillo y syrah, syrah Hacienda y tempranillo cosecha), Marimingo y Hacienda Marimingo; rosados Marimingo y Jardinillo y blancos entre los que destacan Jardinillo, elaborado con uva airén y Valmores, que además incorpora la variedad macabeo. Son caldos a un precio muy competitivo que se encuentran en el mayorista Makro, así como en la página web Alimentos de Guadalajara y en la propia tienda de la cooperativa en Mondéjar.

No dejan de entrar clientes en la tienda mientras conversamos. El presidente de la cooperativa asegura que el vino que aquí se produce supera en calidad al vino de mesa que se puede encontrar en los estantes de los supermercados y a mucho mejor precio. Y afirma que si estas tierras estuvieran en Francia, su calidad se vería mucho más reconocida. Las bodegas de Mondéjar venden y exportan tradicionalmente vino a granel. Antes de la pandemia Santa María Magdalena envió cuatro contenedores a China aunque en estos momentos esa línea de venta está parada. El techo de cristal de estas pequeñas empresas está en la inversión necesaria para crecer y competir en las grandes ligas del sector. El marketing, los costes asociados a la construcción de marca y a la venta online directa les retraen.

Sin embargo, en la provincia de Guadalajara hay bodegas que están teniendo éxito a un nivel que de momento es aspiracional en Mondéjar. En Cogolludo, Finca Río Negro, que no cuenta con denominación de origen, elabora vinos en altura que gozan de gran aceptación y están presentes en los lineales del Club del Gourmet de El Corte Inglés, además de en las cartas de los principales restaurantes. La finca es visitable y cuenta con restaurante propio. En Pioz, Bodegas y vinedos alcarreños produce en apenas doce hectáreas una etiqueta que empieza a ser conocida, Mago de Pioz.

Tanto el enólogo, José Luis Galán Fernández-Sacristán, como el responsable de la cooperativa de Mondéjar creen que el sector del vino está en franco retroceso en España. En su opinión, los españoles no consumimos el vino que se consumía antes y nos hemos pasado masivamente a la cerveza. También afirma su presidente que en el caso de su comarca, no hay relevo generacional y que las viñas se van arrancando.

En los próximos meses la cooperativa podrá acceder a las líneas de ayudas para facilitar su conversión digital, algo imprescindible hoy en día. Para una asociación que abrió sus puertas en 1965 y que desde hace seis décadas se ha enfrentado a los cambios de un mercado y una sociedad en continua transformación, se trata sin duda de su último desafío.

Los Grupos de Acción Local de la provincia lanzarán próximamente nuevas convocatorias para inversiones en el marco del nuevo programa de Desarrollo Local. El Real Decreto sobre sector agroalimentario -que apoya específicamente las pequeñas explotaciones vitivinícolas tras ser modificado el pasado mes de febrero- lo facilita.

En esta misma línea, otras explotaciones agroalimentarias de la provincia también se están beneficiando de los programas Leader gestionados a través de las asociaciones de desarrollo local con el apoyo de las administraciones de cercanía, ayudas para proyectos de inversión de hasta 100 mil euros.

La próxima semana, en El Hexágono de Guadalajara, empresas que en torno a la cerveza artesana de calidad contribuyen a la economía de muchas localidades mientras llevan el nombre de la provincia fuera de nuestras fronteras.

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.